Quiénes Somos

Silencio, se rueda.

Mint Media: ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

Mint fue fundada en 2012, aunque un par de años atrás ya habíamos comenzado a dar forma a este proyecto.
Nuestra idea era crear producciones audiovisuales accesibles a todo tipo de clientes, coherentes en precios y en plazos de entrega y tratados con sumo esmero, dedicación y cuidado,
como si de la producción de más elevado presupuesto se tratara, cercanos a la artesanía, pero con el inevitable uso de maquinaria, y por eso invertimos nuestros ahorros en hacernos con un 
modesto pero eficaz equipo que nos ayudara a llevar a cabo de manera totalmente independiente cada trabajo encargado: nos hicimos con nuestras primeras cámaras y estaciones de edición
no lineales, Final Cut y Avid, además de After Effects y demás software necesario.

Nuestro paso por diversas productoras desde el año 1999 hasta la creación de Mint Media y el trabajo en ellas con agencias de todo tipo (Grey, Armando Testa, Ogilvy, Mccann, Publicis, Tapsa...)
y con clientes de los más diversos sectores (Lancia, TATA, Kia, Garnier, Nivea, RTVE, Lego, Decathlon, Reale, Federópticos, Adolfo Domínguez, Multiópticas, Saloni...), nos hizo interiorizar y 
valorar de manera extraordinaria el valor de un frame además de creer y apostar al 100% por la creatividad. Sabíamos que si empleábamos el mismo ahínco y tesón y aplicábamos lo aprendido
a todo tipo de clientes, sus producciones se acercarían a lo que por entonces se llamaba “calidad broadcast”. Pero como estos clientes no tenían la capacidad de invertir en medios, se nos ocurrió
la idea de combinar la producción más cuidada y al más alto nivel que queríamos ofrecer con el emergente uso de las redes sociales. Y así nació Mint Media: Social&Motion.

Pasamos horas y días investigando sobre las redes sociales y cómo aplicarlas a la producción audiovisual que generábamos a nuestros clientes. Empleamos muchas noches programando en FBML

(ahora quizás no te suene, pero era un lenguaje exclusivo de Facebook a través del cual podías hacer pestañas específicas dedicadas a subir concursos, catálogos, productos...), dando una y mil vueltas
a cómo relacionarnos con el público en Twitter, Instagram (unos años después) o el propio Facebook y fuimos capaces de ofrecer un valor añadido a las producciones de nuestros clientes: ahora ya sabemos
cómo tratar de viralizar tu trabajo en el mundo online.

Además del profundo conocimiento que adquirimos en el mundo online, aplicando lo asimilado durante años en el offline, comenzamos a trabajar y a aprender todo lo relacionado con nuevas narrativas
audiovisuales: branded content, multiplataforma, transmedia, crossmedia, social tv, etc... no podíamos permitirnos quedarnos estancados y por eso una de nuestras premisas en Mint es el aprendizaje contínuo.

Y así, durante estos últimos años, hemos ido pasando de ese tipo de producciones más modestas (que seguimos realizando con tremendo orgullo) a producciones y campañas online de mayor envergadura, lo que se 
traduce en mayor presupuesto y, si cabe, mayor responsabilidad, logrando ciertos éxitos: desde la preproducción, producción, rodaje, edición y postproducción hasta su consiguiente viralización en redes sociales a través
de estrategias estudiadas y específicas y la creación de informes de reputación digital, análisis de resultados y ROI de dichas campañas, realizados también por nosotros. Porque si el día anterior a la presentación
a medios de una campaña habíamos acabado de realizar una entrega, al día siguientes estábamos en la misma presentación retransmitiéndola en Periscope y tuiteando el evento. Somos así.

Para finalizar, no podemos pasar por alto hacer un pequeño resumen de nuestras labores diarias en la productora, la cual, por cierto, seguimos aspirando, fregando y recogiendo nosotros, algo que nos 
quita el estrés diario y nos ayuda a estar con los pies en la tierra: maquetas, casos de estudio, directos, eventos, grabaciones tipo ENG, subtitulaciones, adaptaciones de spots, gifs, leds y lo que no sabemos, 
lo aprendemos, como venimos haciendo desde 1999. No te preocupes y confía en nosotros.

¿Un café y charlamos?